Nuestra Vida

Una monja es una persona que hace de la búsqueda de Dios, el objetivo principal de su vida, mediente el silencio, la oración y el trabajo…, en comunión freterna.

La monja, como buena discípula, está llamada a ser una mujer de escucha… Se ejercita en el silencio para hacerse “toda oidos” a la palabra de Dios, a la enseñanza de su Abadesa, a las hermanas. Igualmente, mantenerse abierta a ese “murmullo interior” que el Espiritu susurra.

La búsqueda de Dios anima toda nuestra jornada monástica, que esta distribuida entre: Oración Litúrgica y personal, Lectio Divina y Trabajo.

En el monasterio, todo está orientado hacia la experiencia de Dios vivo.

Oración Litúrgica

El fin espiritual de la comunidad, se manifiesta especialmente en la celebración litúrgica, nocturna y diurna, ofreciendo a Dios un sacrificio de alabanza e intercesión por la salvación del mundo.

Lectio Divina

La palabra de Dios, ocupa un lugar central en toda espiritualidad cristiana. La lectio divina constante, fomenta sobremanera la fe de las hermanas en Dios.

Esta práctica requiere una actitud humilde de escucha a Dios que habla en su Palabra … Por este medio la monja dialoga con Dios de corazón a corazón; rumia la Palabra, dejando que el Espíritu la vaya transformando e identificando con los sentimientos y actitudes del Señor Jesús.

Trabajo

Mediente el trabajo, sobre todo manual, compartimos la actitud creadora de Dios Padre, y vivimos en solidaridad con el mundo obrero; especialmente con los más pobres.

El Compartir Fraterno, nos ayuda al conocimiento mutuo, al cultivo del espiritu de familia, y a una sana distensión.

Una caracteristica muy peculiar del carisma cisterciense que engloba y aglutina todo lo que constituye nuestra vida es la sencillez y la simplicidad.

El equilibrio entre la vida común y soledad, nos va conduciendo progresivamente a nuestra propia identidad moástica.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: